Un poco tarde para comenzar. Ya es jueves asi que hay que apurarse.
Llegó "Tocála y picá", ese pase sin sentido, esa frase de tu amigo, de tu compañero en la cancha. Ése que te pedía que se la toques cortita y al pie y que luego corras, y corras, y corras hacia un lugar disperso, a ese espacio invisible para hilvanar su devolución y convertir el tanto.
Pero no, ese pase nunca llegaba, esa frase era sólo una promesa que terminaba con vos volviendo del área rival, insultos de por medio, pensando en que la próxima no se la dabas pero luego escuchabas "tocála y picá" y de nuevo venía el trote, la esperanza de ver devuelto al balón querido, que nunca llegaba...
Llegó "Tocála y picá", ese pase sin sentido, esa frase de tu amigo, de tu compañero en la cancha. Ése que te pedía que se la toques cortita y al pie y que luego corras, y corras, y corras hacia un lugar disperso, a ese espacio invisible para hilvanar su devolución y convertir el tanto.
Pero no, ese pase nunca llegaba, esa frase era sólo una promesa que terminaba con vos volviendo del área rival, insultos de por medio, pensando en que la próxima no se la dabas pero luego escuchabas "tocála y picá" y de nuevo venía el trote, la esperanza de ver devuelto al balón querido, que nunca llegaba...
No hay comentarios:
Publicar un comentario